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Crear un envío

Crear un envío abre el correo en estado Borrador, donde se define qué se dice, quién lo recibe y desde qué dirección sale. Nada se manda hasta que tú lo decides.

  • Necesitas acceso al área como Usuario del área. Consulta Roles y permisos.
  • Ten definida la audiencia: la lista de correo o el criterio con el que vas a seleccionar a los destinatarios.
  • Ten a mano el texto y las imágenes del correo, y la dirección a la que quieres llevar al lector si el correo incluye un enlace de acción.
  • Acuerda quién revisa el correo antes de que salga. Una vez enviado no se corrige.
  1. Abre el área Marketing por correo.
  2. Selecciona Nuevo.
  3. Escribe el asunto. Es lo primero —y a veces lo único— que ve el destinatario: descríbelo con precisión y sin prometer lo que el correo no contiene.

2. Definir el remitente y la dirección de respuesta

Section titled “2. Definir el remitente y la dirección de respuesta”

Son dos ajustes distintos, y conviene revisar los dos:

  • La dirección desde la que sale el correo, que es la que el destinatario ve como remitente.
  • La dirección a la que llegan las respuestas, que se define por separado y puede no ser la misma.

Asegúrate de que la segunda es una dirección de la organización que alguien lee. Un correo cuyas respuestas no llegan a ninguna parte invita a que la gente se dé de baja en lugar de contestar, y desperdicia las respuestas como señal de interés.

En el campo de destinatarios, selecciona el tipo de audiencia y afínala con filtros si hace falta. El detalle está en Destinatarios y segmentación.

Antes de seguir, comprueba el contador de destinatarios que aparece bajo el campo. Si el número no se parece al que esperabas, el filtro está mal: revísalo ahora, no después de enviar.

Abre el cuerpo del correo y construye el mensaje, partiendo de una plantilla o desde cero. Consulta Contenido y plantillas.

Comprueba que el correo incluye el enlace para darse de baja. Las plantillas lo traen; un diseño empezado desde cero, no. Es obligatorio en la práctica: sin él, quien quiera dejar de recibir tus correos solo tiene la opción de marcarlos como no deseados, y eso perjudica a todos los envíos siguientes.

En los ajustes del envío puedes definir:

  • Texto de vista previa: la frase que acompaña al asunto en la bandeja de entrada.
  • Adjuntos: los archivos que deben viajar con el correo, si los hay.
  • Responsable: quién se hace cargo de este envío.
  • Campaña: a qué agrupación pertenece, si la organización usa campañas.

Las aperturas, los clics y las respuestas se registran siempre, sin que haya que activar nada: son lo que alimenta las métricas del envío.

Guarda el envío. Queda en Borrador y puedes volver a él cuantas veces necesites.

  • El envío aparece en el listado del área en estado Borrador.
  • Tiene asunto, remitente, audiencia y contenido definidos.
  • Está listo para probarlo, programarlo y enviarlo.
  • Un envío se prepara entero antes de tocar el botón de enviar. No existe la corrección posterior: el correo que llegó a la bandeja del destinatario ya no se puede editar ni retirar.
  • El contador de destinatarios es tu red de seguridad. Léelo siempre antes de programar. Es la forma más simple de detectar un filtro mal armado.
  • Si vas a comparar dos versiones del mismo correo, configura la prueba A/B antes de enviar, no después.
  • Guarda el borrador aunque esté incompleto. No se manda nada por guardarlo, y evita perder el trabajo hecho.
  • El asunto no es lo único que se lee en la bandeja de entrada. Junto a él aparece un texto de vista previa que se define en los ajustes del envío. Si lo dejas vacío, el lector ve las primeras palabras del correo, que casi nunca son las que convienen.