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Métricas y resultados

Cada envío registra qué pasó con él. Los indicadores no están para decorar un reporte: cada uno responde a una pregunta distinta y apunta a un arreglo distinto.

  • Necesitas acceso al área como Usuario del área. Consulta Roles y permisos.
  • Las métricas se registran solas en todos los envíos: no hay nada que activar al crearlos.
  • Las métricas de un envío en curso son parciales. Espera a que termine antes de sacar conclusiones.

No todos los porcentajes se calculan sobre la misma base. La entrega y el rebote se miden sobre los correos que se intentaron enviar. La apertura, los clics y las respuestas se miden solo sobre los que llegaron: si de mil correos se entregaron ochocientos y doscientos los abrieron, la apertura es del 25 %, no del 20 %. Por eso un rebote alto no se nota en esos tres indicadores, que pueden verse sanos con una lista deteriorada. Lee siempre el rebote por separado.

Cuántos correos se procesaron. Es el punto de partida: la audiencia real del envío, ya descontadas las direcciones bloqueadas.

Si el número no se parece al contador de destinatarios que viste antes de enviar, revisa el filtro que usaste.

Qué porcentaje llegó al servidor del destinatario. Es el suelo sobre el que se apoya todo lo demás: si un correo no se entrega, no puede abrirse.

Una entrega baja apunta a direcciones inválidas en la lista o a un problema con la configuración de envío de la organización.

Qué porcentaje no pudo entregarse. Es el indicador que hay que vigilar primero, porque es el único que empeora con el tiempo por sí solo: las direcciones caducan, la gente cambia de empleo, los dominios desaparecen.

Un rebote alto no se arregla escribiendo mejor. Se arregla depurando la lista. Y si se deja subir, los servidores de correo empiezan a desconfiar de la organización y se resienten todos los envíos siguientes.

Qué porcentaje abrió el correo. Mide, sobre todo, si el asunto y el remitente convencieron.

Una apertura baja con entrega alta señala una de dos cosas: el asunto no funciona, o los correos están cayendo en la carpeta de no deseados.

Tómalo como una señal aproximada. Muchos clientes de correo bloquean las imágenes o precargan el contenido, y eso distorsiona la medición en ambas direcciones.

Qué porcentaje pulsó algún enlace. Es el indicador más honesto de que el correo interesó de verdad: abrir cuesta un segundo, pulsar implica una decisión.

Un clic bajo con apertura alta significa que el asunto prometió algo que el contenido no cumplió, o que la acción no estaba clara. Consulta Contenido y plantillas.

Qué porcentaje contestó. En envíos masivos suele ser un número pequeño, y por eso mismo vale la pena leerlo: quien se toma la molestia de responder está diciendo algo.

Requiere que la dirección de respuesta del envío sea una dirección que alguien lea. Consulta Crear un envío.

Qué porcentaje pidió dejar de recibir estos correos. No aparece entre los indicadores del envío: se consulta en el resumen de cada lista de correo y en el reporte de bajas. Consulta Bajas y direcciones bloqueadas.

Un indicador aislado casi nunca dice qué hacer. La combinación, sí:

Lo que ves Dónde está el problema
Entrega baja, rebotes altos La lista. Toca depurar direcciones.
Entrega alta, apertura baja El asunto, el remitente, o la carpeta de no deseados.
Apertura alta, clics bajos El contenido no cumplió lo que prometió el asunto.
Clics altos, bajas altas El correo funciona, pero llega a quien no lo pidió o con demasiada frecuencia.
Todo bajo y estable La audiencia ya no reconoce a la organización. Revisa cómo se construyó la lista.
  • En el propio envío, una vez que pasa a Enviado. Cada indicador es un botón: al pulsarlo ves los destinatarios que lo componen —quién abrió, quién rebotó— y puedes filtrarlos y agruparlos. Agrupar los rebotes por lista, por ejemplo, suele destapar direcciones mal escritas que entraron en la misma importación.
  • En el listado de envíos del área, para comparar unos con otros.
  • En la campaña a la que pertenece, para ver el conjunto.
  • En cada lista de correo, donde se resumen sus porcentajes de rebote, baja y bloqueo.
  • En el menú de reportes del área, que ofrece dos vistas:
    • El análisis de envíos, para comparar varios envíos por la medida que elijas: enviados, abiertos, clics, rebotes.
    • El reporte de bajas, que resume los motivos por los que la gente se dio de baja. Consulta Bajas y direcciones bloqueadas.

La forma de filtrar, agrupar y exportar es la misma en toda la plataforma:

  • Compara contra ti mismo, no contra un promedio del sector. Lo que importa es si este envío rindió mejor o peor que los tuyos anteriores con la misma audiencia.
  • Una sola medición no es una tendencia. Un correo con resultados malos puede ser mala suerte de calendario. Tres seguidos son un patrón.
  • Los envíos archivados conservan sus métricas y siguen contando en el histórico. Es una razón más para archivar en lugar de eliminar. Consulta Roles y permisos.
  • Los rebotes se revisan después de cada envío, no una vez al año. Es el mantenimiento más barato que existe en esta área y el que evita el problema más caro.
  • Una apertura alta no garantiza una lista sana. Como la apertura se calcula sobre lo entregado, no refleja los rebotes. Mira los dos números juntos.
  • El rastreo de enlaces te dice cuál se pulsó, no solo cuántos. Cuando el clic es bajo y quieres saber por qué, ahí está la respuesta: si toda la gente pulsó el enlace del pie y ninguna el botón principal, el problema no es el interés, es el diseño.